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Amigo

AMIGO

El día se cae a gotas, muchas, grandes y pesadas. El cielo ruge y de repente lanza destellos quizás de fiesta, quizás de rabia. Tomo por fin un taxi en la acera frente a la casa de mi amigo Marco y le ordeno al chofer que me lleve a mi casa… donde no está mi mujer.

Marco Zúniga era mi amigo…

Mi compadre, mi compañero del alma, mi vecino de la infancia, mi equipo en las canicas, mi porción de lonche en la primaria, mi copia en los exámenes y mi impulso para ligar a las muchachas; mi compañía oportuna, mi apoyo incondicional y mi más grande baúl de la confianza…

Hoy lo maté.

Y cuando digo que lo maté no lo digo en forma de metáfora, ni como juego de palabras o dándole un sentido abstracto. Digo que lo atravecé con 4 balas 9 mm salidas desde mi arma. Jalé el gatillo de forma pausada y cadente, y disfruté del impacto de cada una de ellas. Sí, lo admito, me agradó, y hasta cierto punto me siento mal pensando que quizás me estoy convirtiendo en un sádico, pero no puedo admitir que siento haberlo asesinado.

Ya sabía que algo andaba mal desde hace tiempo. Ya esperaba que Amanda hiciera alguna estupidez como pedirme el divorcio o irse a la casa de su madre. Pero fue hasta que encontré la carta que supe que se iba a ir, y con mi mejor amigo.

Pude haber soportado el abandono de Amanda a pesar de haberme enamorado locamente de ella desde la preparatoria y amarla tanto como a mi vida, la pude haber perdonado pues la separación era inevitable. También pude haber perdonado una traición de Marco, mi único amigo desde siempre: la roca en que he cimentado mis sueños y que nunca me había fallado.

Lo que no puedo soportar, lo que me hizo actuar de este modo y el motivo por el cual disfruté tomar venganza, es el hecho de que me consideren estúpido. Me enfurece que pensaran que no me iba a dar cuenta y que iban a poder consumar su "gran plan" frente a mis ojos, y más aún, con evidencias tan obvias. Tendría que ser un retrasado mental para no haberlas visto. Probablemente su plan consistía en evidenciarse tanto y reirse a mis espaldas; salir corriendo un día, burlándose de mí y de mi impotencia para impedirlo.

Primero fue Minerva Sánchez, una de las compañeras de trabajo de mi esposa. Me dijo haber encontrado a Amanda con Marco en un café. Y aunque la situación me pareció sumamente rara (pues ellos nunca se reúnen) no le tomé importancia y lo supuse como un encuentro casual.

Luego fue la misma Amanda, mi mujer. Su frialdad, su falta de interés en la pareja, el contraste entre la felicidad que mostraba fuera de la casa, en la calle y en el trabajo; y la apatía con la que permanecía en el dormitorio, a mi lado.

Aún recuerdo, y más aún cuánto detesto recordar, esas noches de incertidumbre en mi corazón: Dormir al lado de una roca, de una estatua, abrazar a la Venus de Milo tan bella y perfecta, mirarle los ojos fingidamente cerrados, pero sin brazos para devolverme el cariño… así era Amanda.

Y ahora que lo sé todo, que veo el engaño en cada noche desde el comentario de Minerva, me detesto. Aborrezco mi ceguera y mi estupidez, de querer comprenderlo, de buscar explicación al dormitorio que noche a noche se transformaba en nevera; de analizar mis errores y tratar de enderezar, con ayuda de Dios, mis veredas. ¿Y para qué?… para nada.

Y también está Ramón, creo que así se llama, casi no lo conozco y nunca me simpatizó, es un idiota, pero un idiota muy útil. Un día falté a mi trabajo a causa de enfermedad y al parecer a Amanda se le olvidó el correo. Ramón llevó su correo a la casa y Amanda no había llegado todavía. Seguramente estaba con Marco en algún café, en algún cine… o quizás, en un hotel.

Tomé la correspondencia y descubrí unos boletos de avión: viaje directo y sin retorno a un país del Sur. También una carta donde le decía, con palabras dulces y letras cuidadosamente seleccionadas, que la amaba y que pronto se liberarían de mí y que podrían estar juntos, sin estorbo alguno.

No podía creer lo que tenía ante mis ojos. El abajofirmante no era sino mi único amigo: Marco Zúñiga; la remitente, el amor de mi vida: Amanda Estrada; y el lector, en ese momento era yo: el estorbo.

Quien conoce de traiciones sabrá que la médula espinal de momento pierde sus funciones, el cerebro se va de viaje, el sudor se hace hielo y el corazón se estruja, como protegiéndose ante la destrucción del pecho.

Por último fue Marco. Él viaja muy rara vez por su trabajo. No sé como pude soportar su cara de hipócrita, su sonrisa fingida y más aún las miradas de complicidad que se lanzaba con Amanda. Y habiéndole yo preguntado por el siguiente fin de semana, me dijo que que no iba a estar en la ciudad, que iba a vover a salir de viaje.

Creo que vio la furia en mis ojos, cierto aire de cólera en mi tono de voz. Quizás de momento le remordió la conciencia, así que rápidamente bajó la cabeza, entristeció el rostro y se fue. La Amanda que yo conocía: la amorosa, la inteligente, la sensible, me hubiera reclamado mi actitud; pero la nueva: la indiferente, la fría, la adúltera, simplemente no dijo nada.

Los celos me mataban y me quitaban el sueño. Así que un día decidí ir a su trabajo y no la encontré. Ramón me dijo que Amanda había salido a comer y él mismo me condujo hasta el restaurante del edificio, y como me lo supuse, allí estaban los dos. Marco le tomaba las manos entre las suyas y platicaban. El imbecil de Ramón soltó una risita sacándome de mi ensimismamiento, y rápidamente me fui.

Así que hoy, precisamente hoy, el día en que se iban a ir juntos, fue que decidí matar a Marco. Tomé mi arma, entré a su casa y lo encontré hablando por teléfono, no había nadie más. Le disparé 2 veces en la espalda y luego de haberse volteado hacia mí le disparé en el pecho.

Cómo recuerdo su cara, nunca lo esperaba. Quizás vio en mi rostro el odio que sentía en ese momento, las horas de angustia que tronaban desde mi arma, y al igual que a mí, le destrozaban la carne y le atravezaban el pecho. Supo en ese momento que yo lo sabía todo, que no podía ocultármelo tanto tiempo. "Discúlpame amigo" dijo en ese momento, y yo le respondí "Sí, yo también lo siento"

Acabé con una relación de tres décadas, acabé también con mis noches de sueño y con mis posibilidades de irme hacia el Cielo. Y ahora, en este taxi, me doy cuenta que valió la pena el sacrificio.

Me bajo del taxi y le digo al chofer que se quede con el cambio. Esperaré sentado en la sala hasta que llegue mi esposa, desepcionada al ver que su acompañante simplemente no llegó. Me reiré en su cara y la humillaré. Le gritaré que lo sabía todo y que le he ganado… que yo también puedo ser mentiroso. Aún me quedan dos balas.

Abro la puerta, y como me lo imaginaba, no hay nadie en la casa. Me quito el saco y los zapatos mojados, y me dispongo a cambiarme algo más cómodo. Descubro un mensaje en la contestadora. Me rio. Seguramente es Amanda parafraseando alguna canción de adiós.

Le oprimo "Reproducir" y me digo a mí mismo: Vamos a reírnos. Me sorprende escuchar la voz de mi ex amigo, de Marco:

– Necesito hablar contigo. Amanda pretende irse con Ramón, ahora deben estar en el aeropuerto. Yo lo sabía desde hace tiempo… traté de convencerla… debí decirte antes…

…Discúlpame amigo…

La grabación concluye con dos disparos.

Me tiro en el sillón transformando lo dos trozos de metal, resguardados en mi pistola, en mi esperanza y reivindicación. Pero no sin antes pensar que Ramón, el que trabajaba con mi esposa, el que llevó la correspondencia, el que me acompañó al Restaurante… no era un idiota después de todo.

 

Jaor

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Crisis Nerviosa

El comandante MATEO (Metil-Adenosina-TriEtil-Oxalato) luego de una llamada, llegó rápidamente al Cráneo (Cuartel para el Registro y Análisis de Neuronas Estratégicamente Organizadas) en donde se suscitaba una emergencia de tipo psicológica. La dueña de aquella cabeza se hallaba en una serie de pensamientos negativos, consecuencia de una supuesta infidelidad por parte de su novio.

 Genara llevaba una relación amorosa desde hace casi un año con el mayor de los hermanos de la familia Estrada. Pero en estos últimos días ésta relación se desmoronaba por falta de tiempo: ambos habían entrado a la preparatoria.

Eduardo Estrada no era muy guapo pero sí simpático. Según sus amigos de la colonia salía mucho por las tardes y casi nunca se sabía cuál era su destino, regresaba hasta la noche.

Todo indicaba que iba a casa de Juanita, la chava más buena, cachonda y ponedora (le ponía muchas ganas al estudio) de toda la escuela, aunque no se sabía con seguridad si ahí llegaba. Esto provocó celos en Genara que la llevó de un pensamiento tonto e infantil a otros más peligrosos y delicados.

 

– Infórmenme –ordenó Mateo, cuando llegó a las oficinas generales del cráneo.

 

12:35 hrs. Genara llamó desde su teléfono a la casa de Lalo (como ella le decía). Nadie contestó.

Estatus: Normal.

Pensamiento: Salió con su mamá.

 

12:55 hrs. Genara vuelve a llamar, le contesta la mamá  de Lalo. Le informa que salió como a las 11:30 y no ha regresado.

Estatus: Normal

Pensamiento: Es sábado, fue a jugar fútbol.

 

13:02 hrs. Aburrida, llama a su amiga María y platica con ella por 20 minutos. Ella le informa, de manera “amigable” , la supuesta relación entre Lalo y Juanita.

Estatus: Estable, tomar precauciones

Pensamiento: Conque Juanita, ya le preguntaré.

 

-¿Y tomaron precauciones? –Preguntó Mateo al encargado de vigilancia.

– No sé nada,- dijo el encargado-  reporté a la neurona encargada del TALAMO (Tratamiento Absoluto para la Localización de Abstracciones Mentales Originadas) para que hiciera su trabajo. Yo solo soy un vigilante.

Mateo tomó el teléfono y marcó

-¡Bueno!, MINERVA (Mineral inerte… no tiene importancia) comunícame con el encargado del Tálamo, por favor.

-En instantes -contestó Minerva por el altavoz- Lo que sea para mi polipéptido más pachoncito –Mateo se sonrojó mientras los vigilantes trataban de aguantarse la risa. Hubo un silencio en el teléfono hasta que alguien contestó.

-Bueno, habla el comandante Mateo, del Cráneo.

– ¡Ah, si! ¿En que puedo servirle? –preguntó el encargado.

-Verá. Un suceso relacionado con su departamento ocurrió como a las 13:20 del día de hoy y quisiera saber qué medidas tomaron.

– Claro, claro –repitió por el auricular- Se le inyectó un poco de positivismo intravenoso y relajamos los músculos de la espalda y del cuello. También reducimos, junto con el Encéfalo, los niveles de Adrenalina. La mantuvimos estable hasta hace unos cuantos minutos. El problema se salió de nuestra jurisdicción.

– Entiendo, muchas gracias –dijo Mateo

– Estamos para servirle pachoncito… digo… comandante.

 

El comandante Mateo regresó a las oficinas generales y continuó con el análisis del reporte.

 

13:30 hrs. Genara se pasea por su cuarto metiéndose ideas absurdas y preguntas incoherentes. Se mantuvo normal hasta que comenzó a respondérselas.

Estatus: Peligro

Pensamientos: #$®@\  Lalo, ha de estar con la  ®÷+*¼Δ  de Juanita.

 

13:45 hrs. Genara toma nuevamente el teléfono y llama al celular de Lalo Estrada. Se encuentra con que lo tiene apagado.

Estatus: Crítico.

Pensamiento: Entonces sí es cierto, ¿Dónde más puede estar?

 

13:50 hrs. Genara toma una mochila y decide ir a buscar a Lalo. No se despide ni avisa, se topa con un perrito y lo patea; un coche casi la atropella, le vale.

Estatus: ¡Está loca… loca!

Pensamientos: Lo voy a encontrar y si está con esa €©ωΞ$λ lo voy a golpear, así me golpee a mi también.

 

14:05 hrs. Llega a la casa de Lalo y no está. Se topa con un amigo de él, quien le cuenta lo que ya sabía: que salió desde la mañana y no había regresado. También le dijo que salió muy arreglado y contento. Y que no es la primera vez.

Estatus: ¡Vamos a morir!

Pensamiento:

 

Este espacio fue censurado por tener alto contenido ofensivo y por solo utilizar palabras altisonantes y preposiciones.

 

   14:15 hrs. Genara emprende el camino hacia el hogar de Juanita que está en casa de la tostada (entiéndase que está muy lejos), va en busca de Eduardo Magdaleno Estrada Madrazo.

Estatus: Todo está perdido……

Pensamientos: No procesados.

 

-¡¿No procesados?!- preguntó Mateo- ¿A qué se refiere con no procesados?

– Es que… señor –respondió una de las neuronas programadoras- No están procesados por que ahora son las 14:27 hrs. Y esto está pasando en este momento.

– ¿En serio? –Preguntó el comandante- enlácenme con la retina, quiero saber qué es lo que sucede allá afuera.

 

Se hizo una llamada y una pantalla de la Materia Gris se prendió manteniendo la palabra CONECTANDO en rojo, se mantuvo unos minutos. Luego se pudo ver como la mano de Genara levitaba desde uno de los extremos de la pantalla sosteniendo unos pesos, dejándolos caer sobre las manos de un chofer de autobús. Este último hablaba.

-¡Audio! –Ordenó Mateo- ¡No tiene audio!

– En seguida- respondió una voz.

De pronto se escuchó el sonido del motor de un autobús, ambientado por la canción más naca de los Ángeles Azules.

– Su tarjeta de estudiante ya se venció mi reina –Dijo el chofer.

Entonces como una brisa de verano, la joven Genara, inocente y pacífica como siempre respondió:

-¡Me importa un bledo! ¡Tómelo si quiere! ¡Me vale “un cacahuate” (no dijo eso, usó otra palabra) si lo quiere, si no también!

Se sentó y apretó el pasamano ante la mirada atónita de todos los pasajeros.

-¡¿Estatus?!- gritó el comandante.

– Está muy mal –le contestaron- parece que está al borde de una crisis nerviosa.

-Conéctenme con el subconsciente, quiero escuchar lo que pasa por su cabeza. Desconecten los oídos- ordenó.

 

Luego de 2 minutos se logró la conexión del Cráneo con el subconsciente, y se comenzaron a escuchar los pensamientos de Genara:

ATENCION

A continuación se presentará un párrafo cuyo léxico raya en lo… como decirlo… inmoral. Por eso sustituiremos toda grosería, leperada o desproporción verbal con la palabra “Gelatina”, pues es más fácil digerirla.

 

 Gelatina Lalo, es una Gelatina, me ha estado engañando todo este Gelatina tiempo con esa Gelatina, Gelatina, Gelatina de Juanita. No sé qué le vio, solo por que tiene unas Gelatina muy grandes y un Gelatina bien formado y porque Gelatina con todos los hombres de la escuela. Todo mundo sabe que es una Gelatina.

Gelatina, Gelatina, Gelatina, los odio a los dos. Gelatina a su madre (eso si lo entendí). He sido su Gelatina todo este tiempo pero de hoy no pasa. Los voy a descubrir con las manos en la Gelatina (¡Ah no! Allí no debió ir “Gelatina”, debió ir “masa”).

Ya verán, Gelatina sean.

 

A partir de este momento podrá seguir disfrutando de esta culta lectura sin que sustituyamos ninguna palabra. Por su comprensión… Gracias.

 

– ¡Oh, no!- gritó Mateo- Está como loca, casi al borde de una crisis. No sé que sucederá si esto continúa. Llamen a mis asesores- ordenó- habrá una junta dentro de 5 minutos. Que usen el transporte sanguíneo, pónganlo a mi cuenta.

Todo el departamento craneal se puso a trabajar a las órdenes del comandante:

-Llamen al ENCEFALO (Elite Neutralizadora de los CElos FAltos de gica) les tenemos una misión.

ENCEFALO es un grupo pequeño de neuronas bien entrenadas para solucionar cualquier malestar producto de la inseguridad, el miedo y la falta de cordura.

Tienen amplio conocimiento sobre transporte muscular, sanguíneo y nervioso; espionaje globular, terrorismo viral, psicología anti-rehenes y más. Cuentan con la mejor tecnología neuronal en toda la zona (lumbar).

La llamada se hizo y el equipo ENCEFALO se dispuso a llegar en 10 minutos cuando el viaje dura 25.

La junta se llevó a cabo, donde se decidió tomar medidas drásticas. El equipo ENCEFALO se introduciría al CEREBRO (Centro Emocional de Razonamiento y Entendimiento Básico Regulador del Organismo) y manipularía la CONCIENCIA (Conjunto de… olvídenlo). Quebrantando una de las leyes primordiales de cualquier organismo vivo.

Así, a las 14:48 hrs., mientras Genara bajaba del autobús (y le daba las gracias al chofer con un dedo), el equipo ENCEFALO se puso a trabajar.

Sabían que de la parada del autobús a la casa de Juanita solo había 10 minutos de trayecto, quizá 11. Pero como Genara caminaba con turbo, lo más probable es que solo dispusieran de 5 o 6 minutos.

ENCEFALO realizó una conexión directa con más de 10, 000,000 (diez millones) de neuronas que se unieron por sinapsis desde el cráneo hasta el centro del cerebro donde la CONCIENCIA trabajaba.

Un integrante logró infiltrarse al centro del cerebro luego de destruir 4 cámara ciliares de vigilancia, derrotar 15 guardias cerebrales y sabotear todo el sistema de protección. Introdujo una conexión neuronal de banda ancha y la conectó a la consola principal, así la operación “Te calmas o te calmo” dio inicio.

Faltando 2 minutos para el objetivo de Genara, el jefe del equipo, ETHAN (Etileno-Trifósforo-Hexa Aldehído de Nitrato) dio la orden de conectar desde el Cráneo el programa LOBULO (Lista Operacional para la BUsqueda de Lógicas Opcionales).

-Lo que le falta a esta chica es un poco de lógica –dijo Ethan- No tiene fundamentos para sus pensamientos.

LOBULO comenzó a robar información del cerebro, creando una base de datos acerca de los eventos anteriores al ataque psicológicos de hoy. Así, creó un historial informático de toda la relación amorosa de Genara y Lalo a fin de encontrar fundamentos a las acciones del día. Se encontró que las diferencias entre Genara y Juanita se remontaban a 2º grado de secundaria cuando ellas llevaron un taller de costura. Juanita ganó el concurso porque se mostró muy cariñosa con los jueces y por que modeló su propio vestido (según Genara). Además Juanita conoció a Eduardo mucho tiempo antes que Genara, lo que le causaba una molestia desde el primer día en que se hicieron novios. Aunada estaba la envidia que Genara le tenía a Juanita por su gran pechonalidad, mientras que a ella le decían “El cuaderno de castigos” (porque era puras planas). A pesar de que Genara no quisiera reconocer estos sentimientos.

También descubrieron que en la última cita con Lalo, éste habló mucho de Juanita y de lo bien que se veía con ese vestido rojo ajustado al cuerpo, cortito y con escote que le dejaba poco a la imaginación, mientras chupaba una paleta.

Luego de abrir la boca y tras un impactante (y jadeante) silencio de 20 segundos, el comandante Mateo y Ethan continuaron con la búsqueda.

Se recolectaron los posibles paraderos de Lalo y en caso de estar en casa de Juanita se elaboró una lista con 20,000 opciones de lo que Lalo y Juanita podrían estar haciendo en su casa.

La lista se redujo a 15,000 si estuvieran solos; y luego a 12,500 en caso de estar en el cuarto de Juanita.

11,752 opciones se desecharon por resultar nocivas para la salud mental de Genara. Las 748 opciones restantes se clasificaron en grupos y se dividieron según su prioridad y grado de veracidad.

Así se tomaron 3 razonamientos mentales que posiblemente podrían solucionar la guerra de “Genara contra el mundo” que en ese momento se llevaba a cabo.

Opción 1.- Están haciendo tarea. No seas tonta, lo que ocasionarás será un desastre que repercutirá en los estudios de Lalo.

Opción 2.- Lalo no había venido antes. Por casualidad te lo vas a encontrar en la casa de Juanita. Llegó allí por que se perdió en una colonia aledaña. Él no tenía la intención de visitarla.

Opción 3.- Solo son amigos. No tienes ninguna prueba de que tienen una relación. Deja de ser una tontita, él te quiere a ti… sólo a ti. Solo la quiere a ella para… no, no, no, borra eso. No andaría nunca con esa ﻶﺶ﴾☼♥○# y mucho menos ahora que cumplirán un año.

Opción en caso de emergencia: Mira Genara, esos ruidos extraños que provienen de la casa son porque los dos están limpiando el ropero. Y esos gemidos y quejidos son porque están cargando los cajones. Mejor me voy a mi casa para no interrumpirlos.

 

La lista fue otorgada a Mateo y se le colocó un micrófono que le enviaría toda esta información directamente al cerebro.

-¿Listo? –preguntó Mateo.

-Momento, a la cuenta de tres –respondió el supervisor de audio- Uno, dos, ¡tres!

Así Mateo leyó la primera de las tres opciones. Esto redujo el estatus de Genara de “turu ruru-lala lala” hasta   “Todo está perdido”

-¡Bien!- celebró Ethan, mientras la voz del comandante resonaba en todo el casco craneal.

Luego, Mateo comenzó a leer la 2ª opción mientras Genara daba la vuelta a la esquina de la casa de Juanita.

– Él no tenía la intención de visitarla- leía Mateo. Cuando  de -pronto la barra de estatus bajó hasta “Crítico”. Genara siguió caminando.

– ¡Opción tres! ¡Opción tres! – le gritó Ethan a Mateo- ¡Dila ya!.

Mateo la comenzó a leer y de pronto Genara se detuvo a escucharla.

– No andaría nunca con esa ☼♥○# -dijo Mateo mientras que con los ojos bien abiertos observaba la pantalla. Solo veían la puerta negra de la casa de Juanita, estática y cerrada.

No lo vieron, pero pudieron sentir como a Genara se le dibujaba una sonrisa tranquilizadora. La barra de estatus bajó tan rápido como el valor del peso  y se colocó en “Estable”.

Un grito de júbilo llenó la sala. Todos estaban felices por el éxito de la operación. Mateo por fin se sentó y el equipo ENCEFALO se comenzó a desplegar. La cadena de neuronas se deshizo como mantequilla, felices de haber trabajado en equipo.

– ¡Reporte!- gritó Mateo.

14:55 hrs. Genara se detuvo frente a la casa de Juanita. Se tranquilizó y decidió regresar a su casa.

Estatus: Estable

Pensamiento: ¡Qué tonta! No debí creer todos los chismes acerca de Lalo. Él no es así, él me quiere a pesar de todo. De seguro no está aquí, ha de estar jugando fútbol con sus cuates, como lo supuse desde un principio. Entonces si ya estoy aquí, pues voy a visitar a Juanita.

– ¡Nooooo! –Gritó Mateo- ¡No vayas, no vayas!

«Transmisión Interrumpida con la conciencia, imposible reconectar»- se podía leer en una pantalla secundaria. El júbilo se esfumó cual quincena y todos regresaron a sus puestos de trabajo. La cadena de neuronas se había roto y tardarían al menos 2 o 3 minutos en repararla.

Todos se quedaron atentos a la pantalla principal, pues no podían hacer nada. Genara se aproximaba a la puerta negra con rapidez pero luego aminoró el paso. Algo sucedía.

– ¡Audio!- ordenó el comandante. La conexión con el tímpano se restauró y los sonidos llegaron a las oficinas generales.

Una mano se levantó a tocar la puerta y tras escuchar un sonido (muy raro por cierto), se detuvo. Genara se quedó escuchando mientras su barra de estatus comenzaba a elevarse, pero muy lento.

– Ya cálmate Lalo –se escuchó decir a Juanita- No seas así, no hagas eso.

¡Pum!. Adiós barra de estatus.

– Así… eso… así está mejor Lalito.

– ¡¿Lalito?!- pensó Genara.

La mano temblorosa (de rabia) tomó la manija de la puerta y la giró con cuidado para no hacer ruido, Genara entró a la casa. Como una película de terror, la imagen avanzaba por toda la casa, descubriendo que la plática provenía del cuarto de Juanita.

– Ay no -se quejaba ella- mételo así, así y luego así. Así no es….

– ¿Cómo lo hago? ¿Así está bien?- preguntó Lalo

– ¡¡Si!!- gritó Juanita- ¡!Así¡¡

Genara estaba frente al cuarto, tomó la manecilla de la puerta y de golpe la abrió. Todos en el cráneo quedaron atónitos ante lo que tenían a sus ojos. Más de uno se desmayó.

Estaba Juanita sentada, a su lado estaba Eduardo y en medio de ellos un gran oso de tela que decía “Feliz Aniversario”. En las manos de Eduardo había una aguja e hilo y en las de Juanita muchos alfileres.

– ¿Pero qué haces aquí? –preguntó Lalo

– Sí, ¿qué haces aquí? – preguntó Juanita.

– Lo mismo digo yo… digo… es que pasaba por aquí. Y… quise saludarte… Juanita. ¿Y eso?- preguntó Genara señalando al oso semi-deforme que la observaba.

-¡Ah!, este es “Chato”, una sorpresa que estaba costurando para ti con moivo de nuestro aniversario -respondió Lalo- Pero creo que ya no es sorpresa, qué mala suerte tengo.

 

15:02 hrs. Genara comenzó a llorar. Sus bellos ojos azul frijol se mojaron de lágrimas y fueron limpiados por Lalo. Éste la abrazó y le preguntó si estaba bien. Ella solo respondió Gracias. Le agradeció a Juanita y se disculpó con Lalo por arruinarle su sorpresa. Regresarán juntos a sus casas.

Estatus: Se rompió la barra.

Pensamiento: ¿Por qué el oso tiene etiqueta?

 

Fin. ¿Quieren Gelatina?

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Tal parece que sí…

Tal parece que sí……

Ya pasó un mes desde que inició la invasión. Las señales en el cielo y en los plantíos de maíz eran claras, y tal como predicaban algunos, los extraterrestres sí existían.

Su primer ataque fue contundente y  decisivo. Llovió fuego aquel noviembre sin la menor señal de aviso, por eso los humanos no pudieron hacer nada. Los invasores desmantelaron el arsenal  atómico de todos los países, tomaron bases militares, destruyeron satélites comunicacionales, rompieron presas y dejaron sin energía eléctrica a todas las ciudades del mundo. También tomaron los restantes medios de comunicación masiva y los hicieron explotar. Las potencias mundiales fueron las que más daños sufrieron, Estados Unidos, Rusia, China y Alemania quedaron  completamente destruidas y sometidas por los extraterrestres invasores. No se sabe de donde vinieron.

Todo fue tan rápido y tan violento que muchos, en aquel día, no lo pudieron asimilar, cayendo fácilmente ante su ataque. En el último reporte de televisión que se transmitió, se informó sobre la muerte de más de 300 presidentes, empresarios y líderes nacionales. En menos de 16 horas acabaron con poco más del 20% de la población en el mundo.

Los invasores eran superiores en número y armamento frente a los ejércitos terrestres. Lanzaban una especie de granada que cuando estallaba no sacaba más fuego que un petardo, pero todo a su alrededor perdía la vida; una arma muy rara que no disparaba, pero que hacía que la gente cayera muerta con solo apuntarla. Tenían forma humanoide, eran bípedos, altos y erectos. Algunos testigos aseguraban que le habían visto cabello y piel clara, casi blanca. Vestían trajes especiales que los cubrían de pies a cabeza, resistían las balas y el cambio de temperatura, o al menos eso parecía, pues ni el fuego ni el hielo los detenía, ni el calor de Marruecos ni el frío de Groenlandia. Hasta ese momento no había reportes de haber matado a alguno, eran definitivamente de otro mundo.

Sin embargo, la esperanza para la humanidad no estaba perdida. Las ciudades estaban sitiadas y los campos vigilados, pero aún existían algunas líneas de defensa. La radio se pudo restablecer gracias a la miniaturización de los equipos, y mediante claves se comenzaron a comunicar personas de sitios alejados, mandando información y e instrucciones alrededor del mundo. El objetivo era planear un contraataque simultáneo en todos los lugares a donde se pudiera llegar el aviso, para que la liberación fuera sorpresiva, efectiva y contundente, como había sido el ataque de ellos.

En medio de las ciudades destruidas y las dentro poblaciones rurales se reunían pequeños grupos alrededor de un líder nato y se repasaba la estrategia a seguir. En algunos lugares se concluía con la petición a su Dios, para que los liberara de estos invasores. Así, estas reuniones le daban fortaleza a los débiles, fe a los que ya no tenían esperanza, familia a los que habían perdido todo y reunían a los errantes.

La persecución continuaba y 15 días después tan solo quedaban el 60% de la población mundial. Nadie se podía escapar de ellos. Aparecían y desaparecían de los barcos, dentro de los aviones y aún en los resguardos subterráneos, asesinando a muchas personas. Parecía que buscaban algo pero no lo encontraban, o lo encontraban muy rápido…

Algunos decían que nadaban como peces, según un chileno le salían alas; un español que lanzaban fuego por la boca; y otro más, que tenían garras. Todo era incertidumbre, todos sabían algo, pero nadie sabía nada.

Llegó el día. A las 4:00 a.m. hora del Meridiano de Greenwich, se dio la orden por todos los medios que iniciaba el ataque. Hombres armados con todo lo que podían salieron de sus guaridas, de entre los escombros y los resguardos. Soldados, amas de casa, estudiantes, obreros, campesinos, religiosos, empresarios….. todos salieron a pelear pues se dieron cuenta que no había otra oportunidad.

El ataque sorpresa funcionó, pues cayó con fuerza, pudiéndose en muchos lugares establecer fortalezas y frentes de guerra. Al día siguiente ya se habían formado pequeños ejércitos y dos días después los invasores comenzaban a flaquear en su ataque. Los habían tomado por sorpresa.

Todas las naciones de Medio Oriente se unieron para  liberar ese punto. Toda Europa se comenzó a apoyar con armamento, agua y comida. A la semana se liberó la península Ibérica y luego Alemania, y el Ejército de humanos  se encaminó para liberar a Rusia.

En África la ayuda llegó rápidamente por mar y tierra desde Italia, Grecia, India y la región de Palestina. Les llevaron toneladas de comida y víveres para reforzar las defensas en ese continente, y gran parte de la población se benefició de esto y continuaron en la batalla.

En América, los principales países Sudamericanos se liberaron: Argentina, Colombia y Perú fueron los primeros, y en menos de un mes ya habían ayudado a los demás países a su liberación.

Los extraterrestres huían al ver la determinación de los humanos y de la fe que ponían en las causas de su lucha.  Algunos no podían hacer  nada, y los que sí podían, dejaban su sitio y se replegaban.

El ejército terrestre en América se movilizó al Norte y liberaron México. Luego se encaminaron a liberar a Estados Unidos, que estaba fuertemente sometido. Cruzaron la frontera  y comenzó la masacre entre humanos y  extraterrestres. También llegaron fuerzas de Canadá, que crearon  otro frente para los invasores.

En Rusia, el brazo humano pegó con fuerza, arrasando con todos los obstáculos que encontraba a su paso, sin detenerse siquiera, pues la fuerza de muchos países se conjugaba en aquel gran ejército. China fue liberada por los países de Oriente y Japón aprovechó para apoyar a los americanos en su intento de liberar a Estados Unidos.

A la semana, las únicas defensas extraterrestres se encontraban en Estados Unidos y Rusia. La última ola de ataque chochó contra estos dos puntos. Muchos hombres murieron y los extraterrestres comenzaron a caer por fin ese día. Se calcula que para entonces, solo existían el 40% de la población original.

Las minas de diamantes  en África y las plataformas de explotación en el Atlántico se habían abandonado en aquel día. A muchos se les había olvidado talar árboles en el Amazonas o matar rinocerontes y elefantes en el Sudán, ese día no hubo miedo de un atentado en España, ni torturas en alguna cárcel en Irak. Las ballenas y tortugas nadaban tranquilas pues nadie las perseguía y mataba; y los ríos y mares se empezaron nuevamente a llenar pues su cauce, que alguna vez fue modificado por presas y canales, ese día corría lavando el suelo árido y sucio que alguna vez les correspondió ocupar.

Así, a las 6:00 p.m. (hora americana) tras 4 meses desde la invasión, el ejército de los humanos aplastó por completo con todos los soldados invasores. 1 hora después, llegó la noticia de que en Europa y Asia había ocurrido lo mismo.

Entonces un júbilo llenó el aire. La gente saltaba y gritaba y reía al lado de los cuerpos inertes de los extraterrestres….. Y un blanco abrazaba a un negro, quizás su amigo, quizás un extraño; y un cristiano a un musulmán, y luego a un judío. Y un demócrata miraba a los ojos y reía con un republicano, y un americanista saltaba alzándole el brazo a un chivista.

Mientras tanto, del otro lado del charco, un Israelita y un libanés gritaban, y gritaban en el mismo idioma, y se entendían; una mujer vestida de Channel daba de besos a una niña pobre y un empresario daba la mano a un campesino. Y todos gritaban y reían y daban las gracias a su respectivo Dios que los hubiera escuchado. El júbilo era grande y estruendoso, como nunca antes se había dado. La noticia corrió alrededor del globo y no hubo quien no expresara su alegría por la gran noticia.

Y algunos más lloraron, unos de alegría y luego de tristeza por todos los muertos y por los caídos. Y uno miró alrededor y vio mucha alegría, pero era una alegría muy rara, y muy costosa. Muy caro le había costado a la humanidad acordarse de que son uno y que las diferencias eran absurdas. Muy caro le había costado liberarse de la codicia y la ambición, de la marginación y la represión. ¿Cuántos miles de años pasamos peleando entre nosotros para unirnos en sólo 4 meses? ¿Es que acaso tuvieron que morir millones para darnos cuenta que en nuestros límites somos inferiores?

Otro hombre, por su cuenta, se acercó al cadáver de uno de los extraterrestres, revisó su traje y extrajo una de esas bombas extrañas, le resultaban familiares. La revisó bien y descubrió que solo se trataba de un petardo común y corriente. Y su arma de fuego no era más que un palo de madera…

El extraterrestre se levantó y luego todos los demás, en todos los lugares del mundo, se levantaron también. Y las multitudes se alborotaron y muchos salieron corriendo y otros más se prepararon para pelear sin comprender lo que estaba sucediendo.

Todos los extraterrestres volvieron a la vida, sus heridas se cerraron y sus fracturas se sanaron, y comenzaron a reír. Entonces se quitaron sus trajes. Y los humanos vieron que los extraterrestres eran iguales a ellos, y que vestían de blanco.  Entonces les salieron alas y se elevaron al cielo, sonriendo todavía.

Y todos miraron cómo se elevaban, miles de ellos, moviendo sus alas mientras los humanos se quedaban atentos. Entonces las nubes se abrieron y una gran luz salió de entre ellas. Una voz se escuchó en todo el mundo y todos la escucharon, inclusive los que estaban sordos. Y esta voz exclamó:

¿Era esto necesario?

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